Cómo decía Maquiavelo, lo primero que debe hacerse al llegar el poder es justamente vencer a quien te ayudó, al igual que Néstor con Duhalde en 2005. Milei será un outsider, pero entendió la perfección el manual de la política, y el tema de nuestro tiempo, cómo decía Ortega y Gasset.
Ya transcurrieron las elecciones porteñas, ya sabemos el resultado. Buscaré dar alguna precisión que dejó el resultado, tratando de ver un poco más allá de lo obvio, y que conclusiones interesantes se destacan del resultado porteño.
Lo primero, es la bajísima convocatoria de la elección. Tan solo un 53% de los votantes de CABA asistieron a las urnas. Ninguna sorpresa, porque ya lo veníamos viendo en 2021, lo vimos en 2023, y lo estábamos viendo este año. Pero igualmente es una caída importante. Adorni y su 30% de los resultados (sobre quienes votaron), apenas representa el 15,9% de aquellos que estaban habilitados para votar. Esto abre el interrogante a que representación tienen los elegidos, con tan pocos votos, y justamente quien representa, o puede representar justamente, aquel 47% que no está siendo atraído por el sistema político.
Sin embargo, no hay que irse tan lejos. Es una elección local y legislativa, estará pensando usted. Y es verdad. Lo cierto, es que hubo un error del PRO (uno más) en haber adelantado las elecciones, buscando municipalizar una elección que se terminó definiendo por la interna de la derecha nacional.
Buscando la comparación que más les guste, el PRO ya estaba herido de muerte. Ya perdía 2 a 0 con uno menos. Hemos hablado bastante de que el PRO ha perdido su razón de su existencia, su identidad, muchos de sus votantes, y de a poco sus dirigentes. Esta elección era casi imposible de que salga bien: la gestión de Jorge Macri despierta muchas críticas, es floja, y frente a eso tenía un candidato peronista competitivo, un candidato de LLA que le hablaba a su votante de derecha, y un Horacio Rodríguez Larreta que buscaba el típico votante PRO. Son demasiados frentes, demasiadas amenazas, para poco que ofrecía el PRO. Ahora bien, esto acentuará el traspaso de dirigentes del PRO (Montenegro, Ritondo) a LLA. Ya no hay mucho porque quedarse.
No ganó ninguna comuna el PRO en un fracaso estrepitoso. Las comunas que hace años estaban pintadas de amarillo hoy son violeta y azul. El gobierno de Jorge Macri queda debilitado, y con muy pocos legisladores. Y el PRO, más herido que nunca. Pensando a futuro, Macri quizás habrá entendido que puede someterse a LLA, o ser un opositor poco competitivo.
Adorni es un hombre victorioso, habiendo hecho poca campaña ganó. Milei se jugaba en esta elección el liderazgo de la derecha frente a Macri. Y confirmó que le está poniendo los clavos al ataúd amarillo. Karina Milei es otra triunfadora, ya que su armado porteño venció. Incluso los que pensamos que quizás Marra podía sacar un poco más, terminamos observando que no se equivocó, por lo menos por ahora. Esto refuerza a Karina y a sus armadores, tanto Pareja cómo Pilar Ramírez.
A Santoro le jugó una mala pasada los expectativas. Hizo una buena elección, no es mal candidato, de hecho ganó en 6 comunas, aumenta la presencia de legisladores, y estuvo a 3 puntos. Sin embargo, cómo pensábamos que Adorni estaba un poco más abajo, estaba presente la expectativa de que el peronismo gane en CABA por primera vez en mucho tiempo. Sin hacer una mala elección, le queda el sabor amargo. Las expectativas son así.
Horacio aprobó pero hasta ahí, tampoco fue una elección tan rutilante del ex jefe de gobierno. Sí, es verdad que sale en la foto, que mete tres legisladores, y se inserta de vuelta en la política porteña, pero tiene que crecer mucho para soñar con ser un candidato competitivo para el 2027. No me parece que sea una victoria, pero si no es un fracaso. Quizá si hubiera sacado 11 o 12 puntos estaríamos hablando de otra cosa. En su cruzada con Macri, cualquier resultado normal le sonríe al ex jefe de gobierno.
Por último, quizás una lección de que no todo lo que parece oro en el mundo streaming, digital o redes, se condice en la vida real. El coreano Kim, quien juró y apostó en Blender que iba a sacar 15 puntos, sacó un magro 2%. Mismo análisis de él se puede trasladar a Guillermo Moreno. Quizás lo único relevante es que si Kim y Abal Medina no se presentaban, Santoro hubiera arañado los 30 puntos. Por otra parte, la joven radical Lula Levy tambien hizo una elección para el olvido, tan solo 2%. Las redes hoy se ríen de que "gastó toda la plata de las fotocopiadoras de la UBA" en campaña y sacó un numero tan bajo. Como alguien que cursa y viaja por Capital, puedo dar fe que había mucha publicidad de la joven radical en todo CABA. Quedará en el olvido cómo hace dos años Lousteau casi triunfa en Capital, y dos años más tarde, su partido saca 2%.