Según reveló La Política Online, el giro en la política cambiaria nació con una contradicción de origen: el Gobierno anunció el lunes que la nueva estrategia sería comprar reservas, pero terminó la semana vendiendo dólares. El jueves, el Tesoro se desprendió de USD 150 millones para frenar la escalada del tipo de cambio, mientras que el lunes había comprado USD 320 millones y el miércoles apenas USD 13 millones.
Los cálculos del mercado indican que las ventas fueron incluso mayores, ya que el volumen operado el viernes alcanzó los USD 610 millones, más del triple de lo que se venía registrando tras el resultado electoral. Para los analistas, la señal no fue de fortaleza, sino de debilidad, ya que el Gobierno busca evitar que el dólar vuelva a empujar una inflación que está repuntando.
El mensaje es claro: mientras se promete acumulación de reservas para calmar al FMI y a los acreedores, la realidad muestra que el Tesoro se ve obligado a vender dólares para contener la presión cambiaria. Esta dinámica reaviva las dudas sobre la capacidad del Ejecutivo de afrontar el megavencimiento de deuda en enero, que supera los USD 4.700 millones.
Fuentes del mercado advierten que la estrategia de Caputo y Milei sigue condicionada por el temor a un rebrote inflacionario y por la falta de confianza en la estabilidad del esquema cambiario. La contradicción entre discurso y práctica deja expuesto al Gobierno en un momento crítico de la economía argentina.
Dato clave: El Tesoro vendió USD 150 millones el jueves 18 de diciembre de 2025 para frenar el dólar, pese a haber anunciado acumulación de reservas.