La interna en el gabinete de Axel Kicillof atraviesa un momento de máxima tensión. Carlos Bianco, ministro de Gobierno y uno de los hombres de mayor confianza del gobernador, quedó en el centro de la polémica tras lanzar críticas que fueron interpretadas como un cuestionamiento directo a Cristina Kirchner.
El episodio generó un fuerte malestar en el oficialismo bonaerense y abrió un frente de conflicto con Andrés “Cuervo” Larroque, referente de La Cámpora y ministro de Desarrollo Social, quien ya venía marcando diferencias con Bianco en la estrategia política del gobierno provincial.
La disputa no se limita al plano político: Bianco también mantiene choques con el ala técnica del gabinete, integrada por Augusto Costa (Producción), Pablo López (Economía) y Daniela Viola (Comunicación Pública). Estos ministros, que acompañan a Kicillof desde su paso por el Ministerio de Economía nacional, cuestionan el estilo confrontativo de Bianco y buscan preservar la cohesión interna.
Fuentes cercanas al gobernador aseguran que Kicillof intenta mantener el equilibrio entre los distintos sectores, pero la tensión se hizo evidente en las últimas reuniones de gabinete. La interna amenaza con complicar la gestión en un momento en que la provincia enfrenta desafíos económicos y sociales de gran magnitud.
Las declaraciones de Bianco contra Cristina Kirchner fueron vistas como un intento de marcar distancia del kirchnerismo duro, lo que generó incomodidad en sectores que aún consideran a la expresidenta como una figura central del espacio. Larroque, por su parte, defendió la necesidad de mantener la unidad y advirtió sobre los riesgos de profundizar las divisiones.
El conflicto expone las diferencias estratégicas dentro del oficialismo bonaerense: mientras el ala técnica busca consolidar la gestión con resultados concretos, Bianco apuesta a una construcción política más autónoma. La interna, lejos de resolverse, promete seguir marcando el pulso de la política provincial en los próximos meses.