02 de Junio de 2026
Economía / 02-06-2026

Un factor regional impulsó la suba de los activos argentinos y el riesgo país se acercó al menor nivel en la era Milei





El triunfo en primera vuelta del candidato derechista Abelardo de la Espriella en Colombia generó un derrame positivo en todos los emergentes latinoamericanos que alcanzó de lleno a la Argentina. El riesgo país tocó los 490 puntos, a solo seis unidades del mínimo histórico de la gestión Milei registrado en enero.

La fuerte alza de bonos y acciones en Colombia hizo subir 2,2% el índice de países emergentes. El derrame, por supuesto, alcanzó a la Argentina. La posible victoria en Perú y Colombia de dos candidatos afines ideológicamente a Javier Milei fue motivo suficiente para que los fondos de inversión tomaran la decisión, ante la falta de refugios por el conflicto en Medio Oriente. En la Bolsa de Bogotá las acciones subieron en promedio casi 4% y los bonos rebotaron hasta 12%, contagiando al resto de la región con un optimismo que en Buenos Aires se sintió con fuerza.

Los bonos soberanos argentinos subieron hasta 0,6% y el riesgo país alcanzó 490 puntos básicos, muy cerca de los 484 puntos del 28 de enero pasado, el menor de la gestión de Milei. La cifra es elocuente: el indicador que mide el costo de endeudarse para la Argentina se ubica hoy en niveles que hace dos años habrían parecido imposibles y que ahora el mercado empieza a naturalizar como un piso razonable.

El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires ganó 2,4%, en los 3.242.787 puntos. El panel de acciones líderes alcanzó su nivel más alto desde el 27 de enero de este año. Asimismo, en 2026 anota una suba de 6,3% en pesos y de 8,7% en dólares. Los papeles del sector financiero fueron los más beneficiados por el derrame colombiano, en línea con la tendencia que viene marcando el año.

"La semana pasada el riesgo país quebró los 500 puntos. Esto implica que el país podría emitir deuda a tasas de 9% aproximadamente, siendo algo que tanto el FMI como el mercado desean para despejar el programa financiero en 2026 y 2027", dijo Roberto Geretto, analista de Adcap Grupo Financiero. Sin embargo, el Gobierno mantiene su postura: no saldrá al mercado hasta que las tasas sean verdaderamente sustentables para la dinámica fiscal de mediano plazo.

Las coberturas tradicionales están fallando: el oro sigue en caída y el bono a 10 años del Tesoro de Estados Unidos rinde 4,45%. El petróleo provoca distorsiones, sumado a una amenaza de inflación más alta que puede venir de la mano de una suba de las tasas de interés y una eventual recesión en EE.UU. En ese contexto de incertidumbre global, los emergentes latinoamericanos con señales de cambio político se convierten en destino atractivo para inversores que buscan rendimiento con cierta cobertura ideológica.

"Los avances en las aún inciertas negociaciones entre Estados Unidos e Irán hundieron el precio del crudo entre 8% y 9% y, con ello, descendieron los retornos de deuda americana, algo que fue capitalizado por los activos de riesgo. El alto beta de la Argentina lo hace sensible a cambios en el temperamento del mercado internacional y eso se reflejó en fuertes subas para el sector bancario, que venía muy rezagado", evaluó Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS.

El Banco Central finalizó mayo con compras por casi USD 2.600 millones y en lo que va del 2026 acumula unos USD 9.747 millones, muy cerca de su meta anual de USD 10.000 millones. Con ese dato de reservas sumado al riesgo país rozando mínimos históricos, desde Sailing Inversiones señalaron que el foco del mercado no está en el vencimiento de deuda de julio por USD 4.300 millones sino en la capacidad de sostener la acumulación de reservas, la disciplina fiscal y la reapertura gradual del financiamiento voluntario. Un semáforo que, por ahora, sigue en verde.

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