El ministro de Economía, Luis Caputo, cruzó con dureza a la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) luego de los severos cuestionamientos vertidos por dirigentes del sector manufacturero contra la política de apertura comercial. En el marco de un fuerte intercambio mediático, el funcionario nacional rechazó las críticas empresariales sobre la pérdida de competitividad del sector y defendió el esquema macroeconómico orientado a reducir los costos de la canasta básica para la población.
La polémica se encendió tras las categóricas declaraciones del vicepresidente de la entidad fabril, Guillermo Moretti, quien había arremetido contra la formación técnica del titular del Palacio de Hacienda. “Estamos manejados por un trader que no sabe lo que es un torno”, disparó el dirigente industrial al cuestionar la caída de la actividad productiva y denunciar la falta de sensibilidad oficial frente al impacto de las importaciones sobre las pequeñas y medianas empresas.
Sin rodeos, Caputo salió al cruce de esas palabras a través de un mensaje público donde fijó la posición de la administración central respecto al rol del empresariado tradicional. “Me toca defender los intereses de los argentinos, no de determinados empresarios”, aseveró el ministro, argumentando que el Gobierno no otorgará ventajas fiscales ni esquemas de protección especial a sectores que pretendan sostener márgenes de ganancia mediante precios elevados.
En el mismo sentido, el jefe de la cartera económica remarcó que el proceso de desregulación y la baja gradual de aranceles buscan fomentar una competencia genuina que beneficie de manera directa el poder de compra del consumidor final. Desde el equipo económico ratificaron que la prioridad del programa fiscal es la erradicación definitiva de la inflación y la eliminación de sobrecostos logísticos e impositivos que afectan a toda la cadena productiva por igual.
En medio del cruce verbal, desde el Palacio de Hacienda adelantaron que el Poder Ejecutivo ultima los detalles de un nuevo proyecto de ley que será enviado al Congreso Nacional en las próximas semanas. La iniciativa estará enfocada en promover la simplificación tributaria para la inversión privada, pero incluirá la eliminación definitiva de regimenes especiales y subsidios cruzados a la industria nacional.
La tensión entre el Ministerio de Economía y la dirigencia industrial promete sumar nuevos capítulos mientras las cámaras del sector analizan presentar contrapropuestas en el marco de las comisiones del Parlamento. Por su parte, el Gobierno mantiene firme el rumbo de la política comercial y reitera que el único camino para la reactivación pasa por el equilibrio fiscal y la libertad de mercado.