09 de Septiembre de 2026
Economía / 08-09-2026

Un dato electoral clave: proyectan que la inflación bajará al 20% anual en los próximos 12 meses





La estabilidad cambiaria será clave para lograr el objetivo. En caso de que los próximos datos del IPC se mantengan debajo del 2% mensual la desinflación se hará sentir desde principios del 2027.

Las consultoras financieras y los analistas del mercado comenzaron a recalcular a la baja sus proyecciones de inflación para el mediano plazo, anticipando un escenario macroeconómico favorable para el oficialismo. Según las últimas estimaciones privadas, la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicaría en torno al 20% anual acumulado durante los próximos 12 meses, lo que representaría una marcada desaceleración respecto a las cifras registradas en los años previos.

El factor determinante para sostener este sendero de desinflación radica en la consolidación del esquema cambiario y la ausencia de grandes saltos en la cotización del dólar. Las consultoras coinciden en que la calma en los mercados financieros, sumada al estricto control de la masa monetaria y la baja de las tasas de interés en pesos, ha permitido anclar las expectativas de precios de cara a los principales compromisos electorales.

En el Ministerio de Economía confían en que, si las lecturas mensuales del IPC logran perforar el piso del 2% y sostenerse en esos niveles de forma constante, la desaceleración de la canasta básica comenzará a sentirse con mayor nitidez a partir de principios de 2027. De confirmarse esta tendencia, el impacto de la menor inflación permitiría una paulatina recuperación del salario real y un alivio en los niveles de pobreza.

Desde el ámbito financiero remarcan que los factores que mantenían la inflación interanual en niveles elevados se encuentran sensiblemente atenuados. El comportamiento de los precios mayoristas y la estabilidad en el rubro de alimentos y bebidas brindan señales de que la dinámica inflacionaria continúa perdiendo inercia en la segunda mitad del año.  

Sin embargo, los economistas advierten que la efectividad de esta proyección estará supeditada a la capacidad del Gobierno para mantener el superávit fiscal y administrar las tensiones propias de la demanda de divisas. La contención de la brecha cambiaria y la remonetización de la economía resultan piezas clave para garantizar que el índice de precios no sufra rebrotes inesperados en los próximos trimestres.

Con la mirada puesta en las metas del programa económico, el dato proyectado se transforma en un activo político de relevancia central para las aspiraciones del Ejecutivo. La evolución de los precios durante los meses estivales determinará si la economía logra consolidar el objetivo del 20% anual y encarar el año lectivo con un panorama de estabilidad duradera.

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