El sector energético argentino volvió a consolidarse como el principal motor de las cuentas externas del país. Impulsado por el continuo despliegue productivo no convencional en Vaca Muerta, la balanza comercial de combustibles y energía alcanzó un superávit acumulado de USD 9.427 millones entre enero y septiembre, una cifra que supera en más de un 20% el récord previo registrado en la totalidad del año anterior (USD 7.815 millones), a falta de un trimestre para el cierre del ejercicio.
La magnitud del impacto del sector quedó evidenciada en el desempeño mensual más reciente: durante septiembre, la energía explicó el 53% del superávit comercial total del país. Es decir, de cada 100 dólares de saldo positivo generados por el comercio exterior de bienes, 53 provienen directamente de las exportaciones netas del complejo hidrocarburífero.
Un salto exportador apuntalado por el petróleo no convencional
El desempeño del sector hidrocarburífero responde al acelerado incremento en la producción de crudo no convencional en la cuenca neuquina, que ya aporta más del 70% del total nacional:
Volumen de producción: La producción de petróleo crudo en la Argentina rozó los 940.000 barriles diarios en septiembre, proyectándose a alcanzar el umbral simbólico del millón de barriles diarios hacia el cierre del año.
Actividad en el pozo: Las etapas de fractura en Vaca Muerta sumaron 22.484 operaciones entre enero y septiembre, marcando un incremento superior al 18% interanual.
Destinos de exportación: Estados Unidos se mantuvo como el principal comprador de los combustibles argentinos (USD 3.046 millones en lo que va del año), seguido por Chile (USD 2.304 millones). Además, la reconfiguración de los flujos de comercio exterior permitió sumar mercados de envergadura en el Sudeste Asiático, como Singapur, Malasia y Vietnam.
Músculo para la balanza comercial de bienes
En el plano general, el intercambio comercial argentino acumuló entre enero y septiembre exportaciones por USD 77.267 millones y un saldo favorable total de USD 21.198 millones. Dentro de esa dinámica, las ventas externas de combustibles y energía representaron el 16,1% del total de las divisas ingresadas al país.
Las proyecciones del sector público y privado coinciden en que la entrada en operaciones de nuevas obras de infraestructura de transporte y la puesta en marcha de proyectos clave de evacuación de crudo y gas natural licuado (GNL) consolidarán a Vaca Muerta como una fuente estructural de divisas para la economía argentina durante los próximos años.