Por estas horas y a paso veloz se vienen negociando una serie de leyes y proyectos entre el gobernador de la provincia y los muchos de los intendentes del conurbano bonaerense.
Nos referimos concretamente a: la derogación de la ley que impide a los jefes comunales más de dos mandatos consecutivos es parte de una discusión amplia en la Legislatura, que incluye la eliminación de las PASO, el presupuesto, la ley impositiva y 210 pliegos judiciales
Se trata de un acuerdo de necesitados entre un gobernador que necesita autorización para los fuertes aumentos que se vienen y a su vez alinear tropa de cara a sus futuras aspiraciones presidenciales. Y un numeroso grupo de intendentes a los que lo único que les importa es asegurarse la silla, eternamente de ser posible.
La zanahoria de la reelección indefinida parece ser el mejor argumento que esgrime el gobernador para recuperar el terreno perdido en la interna de PJ por el apoyo al riojano Martín Quintela y el enfrentamiento con Cristina.
Dadas como están las cosas pareciera que todo está lamentablemente encaminado a tener un final feliz para ellos, e infeliz para la gente, que una vez más ve como todos sus dirigentes siguen preocupados en si mismos y despreocupados de la realidad de los ciudadanos de a pie, muchos de los cuales les dieron su voto para que ocupen esos cargos.
La vieja política continúa haciendo ingentes esfuerzos por subsistir y no va a dudar en utilizar cualquier recurso más o menos legal para lograr ese único objetivo que los moviliza, mantenerse en el poder y continuar echándole la culpa a los otros y haciendo promesas que nunca van a cumplir.
En la vereda de enfrente de este desaguisado el intendente de 3 de Febrero da una clara demostración de que se puede gobernar con moderación y criterio y bajar las tasas para beneficio de Pymes comerciantes e industriales locales.
Dos realidades del conurbano en una Argentina en la que los paradigmas han empezado a cambiar, porque la gente ya entendió que el futuro se debe construir de otra manera y con otros protagonistas.